Quesos Cerrón; pasión, respeto por lo artesanal y la naturaleza

Aquellos que conocen Bodegas Enrique Mendoza, saben muy bien que nos encanta rodearnos de personas que ponen toda su pasión en aquello que hacen.

En nuestra búsqueda por ofrecer productos artesanos y de calidad, para nuestras visitas y catas, hemos tenido la inmensa suerte de cruzar nuestros caminos con la familia Cerdán, de Quesos Cerrón, en Fuente Álamo, Albacete.

La historia de Quesos Cerrón, es la historia de una familia que trata de trasmitir las tradiciones locales a las nuevas generaciones, el respeto por lo artesanal y la naturaleza.

Ellos nos han mostrados su buen hacer, su historia y no podríamos encajar mejor con su filosofía. ¡Además saben muy bien eso de ponerle pasión a las cosas!

Todo comenzó a finales de los 80, cuando Juana García y Juan José Cerdán, una joven pareja empiezan a elaborar sus propios quesos frescos de cabra en el sótano de casa.

Quesos Cerrón

Fue la abuela de la familia quien, comenzó a explicar los métodos tradicionales de elaboración quesera, dejando el conocimiento de una receta de familia; la del Queso Fresco de cabra. El ordeño comenzaba a las 5 de la mañana, transportando la leche directamente a la Quesería y procesando el queso para venderse antes del mediodía.

Hoy en día, los métodos de agricultura y ganadería ecológica se siguen como una filosofía de vida, en la que a la tierra hay que cuidarla para generaciones venideras. Además, los bajos rendimientos de leche en la ganadería denotan una felicidad animal que lleva a producir quesos especiales.

Para obtener quesos madurados y curados representativos, no estandarizan la leche, sino que la separan según la época del año y la alimentación del ganado para realizar las diferentes gamas.

Quesos Cerrón
Quesos Cerrón
Quesos Cerrón

Junto a ellos, hemos seleccionado 4 quesos artesanos totalmente diferentes entre ellos y muy especiales, que podremos degustar en nuestras visitas y catas:

1. Queso puro de oveja 6 meses de maduración:

Es un queso de pasta prensada elaborado con una selección de las leches de oveja Manchega más elegantes, con un buen balance entre grasa y proteína. Un queso concebido para reflejar los sabores y particularidades de la leche de oveja que, con 3 meses de curación, empiezan a aportar toques dulces y muy atractivos al paladar.

2. Queso de cabra al vino:

La economía local de Fuente Álamo, enclave de la quesería, se basa en un 70% en la agricultura, y especialmente en la vid encuadrando esta zona en la D.O.P. Jumilla.

Tradicionalmente se ha fundido el vino y el queso no solo en la gastronomía, sino también como un método de preservación del queso. Las propiedades microbicidas del vino fueron usadas por sus antepasados para alargar la vida del queso y permitir madurarlos adquiriendo un mayor sabor y fundiendo los aromas de ambos productos.

El vino usado para la maduración del queso viene de sus propios viñedos, usando la receta tradicional de su abuela, que anotó con sabiduría los tiempos de secado y las veces que el queso debía ser sumergido para que los aromas quedaran impresos, pero sin olvidar el protagonismo de la leche de cabra.

3. Queso manchego ecológico, 24 meses de curación:

Cerro Tejarejo es el nombre de una montaña situada a 1000 metros en el término de Fuente Álamo, donde la presencia de hierbas aromáticas como tomillo, romero, lavanda… confieren un aroma característico que se impregna en el forraje del que pastan las ovejas manchegas.

Con este queso, la familia pretende continuar la tradición del Queso Manchego, pero con leches 100% ecológicas con respeto al medio ambiente y los animales. Un queso de producción muy limitada con la máxima curación posible, manteniendo la textura cremosa con recuerdos a caramelo, frutos secos dulces, romero y aromáticas del Mediterráneo.

4. Rulo de cabra con pimiento y tomate:

El rulo de cabra es un producto típico de la región, que nace de la necesidad de convertir en menos perecederos, los típicos quesos frescos de cabra.

Para su elaboración, se seleccionan leches elegantes de cabra murciano-granadina para realizar la fermentación láctica con fermentos propios seleccionados, que dura al menos 3 días.

Siendo el pimiento y el tomate productos típicos de la huerta Mediterránea, se combinan con este queso, para además de ayudar en su conservación, crean un bocado delicioso.

¿Te apetece probarlos?